Las tablas de Mahoney siguen siendo útiles — y casi nadie las automatiza
Un método de 1971 que, con datos climáticos horarios modernos, entrega en segundos recomendaciones de orientación, vanos y protección solar.

Las tablas de Mahoney se publicaron para el diseño en climas cálidos con muy pocos datos disponibles. Su virtud es que convierten seis medias mensuales —temperatura máxima y mínima, humedad relativa y precipitación— en indicadores de estrés térmico diurno y nocturno, y de ahí en recomendaciones concretas de diseño.
Qué entregan
- Orientación del eje mayor del edificio y espaciamiento entre volúmenes
- Tamaño y posición de las aberturas
- Necesidad de protección solar y de protección contra lluvia
- Requerimientos de masa térmica en muros y cubierta
Por qué siguen importando en Colombia
Porque en un país con cuatro zonas climáticas y una topografía que cambia el clima cada 300 metros de altitud, un método que produce recomendaciones defendibles a partir de estadística mensual es un excelente primer filtro, antes de invertir horas de simulación dinámica. Las tablas no reemplazan a EnergyPlus: acotan el espacio de soluciones que vale la pena simular.
No hay una implementación de código abierto viva de las tablas de Mahoney. Es un algoritmo tabular sencillo sobre datos que ya tenemos; automatizarlo convierte un ejercicio manual de horas en una salida instantánea.
En el Mapa CENIT las tablas se calculan directamente sobre el Año Meteorológico Típico sintetizado para el predio, con corrección topográfica por gradiente altitudinal. El mismo lote que hoy toma media jornada de trabajo manual queda resuelto mientras usted mira el mapa.

